España logra el respaldo del mercado en el debut de los bonos ligados a la inflación

Rufii

Miembro Experto
España logra el respaldo del mercado en el debut de los bonos ligados a la inflación

Gran éxito de demanda en la primera colocación de deuda española ligada a la inflación. El estreno finalmente se ha saldado con la emisión por parte del Tesoro de 5.000 millones de euros en este tipo de títulos después de que los inversores hayan pedido unos 20.000 millones, según fuentes familiarizadas con la colocación citadas por Bloomberg. Con esta operación, que constata el apetito por el papel del Estado en línea con la recuperación del país, el Ministerio de Economía busca abrir nuevas vías de financiación ahora que tiene que pedir prestado al mercado cantidades récord de dinero.

Según las fuentes citadas por Bloomberg, el bono tendrá la misma rentabilidad que el recientemente emitido con un cupón del 3,8% y vencimiento en 2024 menos 107 puntos básicos. Puesto que dichos bonos están al 2,93%, los nuevos títulos se colocarían con una rentabilidad aproximada del 1,86%. La colocación ha sido dirigida por Barclays, BNP, CaixaBank, Deutsche Bank, Banco Santander y Société Générale.

En cuanto a la demanda, aunque ha multiplicado por cuatro a la oferta, no ha batido anteriores récords. A principios de año, en enero, España atrajo peticiones por 39.600 millones de euros en una colocación sindicada, operación en la que es la banca la responsable de buscar comprador para los títulos a cambio de la pertinente comisión, lo que eleva ligeramente el coste para el Estado y su rentabilidad.

Retrasa la carga financiera


Los bonos vinculados a la inflación se diferencian en que su principal crece a la par que los precios durante toda la vida del título. A cambio, el Estado abona un cupón anual más bajo. La consecuencia de ello es que el Tesoro paga menos al principio y concentra la mayor parte del desembolso en el vencimiento. Esta característica supone un factor atractivo ahora que el Gobierno

En cuanto a los riesgos potenciales de la operación, el mayor de ellos es que la inflación suba más de lo previsto, lo que obligaría al Tesoro a rascarse más el bolsillo. “Una de las cosas positivas de los bonos ligados a la inflación es que desplazan carga financiera a futuro”, explica José Manuel Amor, socio de AFI.

En cuanto a sus beneficios, el motivo principal que lleva a los países a emitir este tipo de títulos es que permiten abrir la base de inversores. Los potenciales interesados en ellos son los inversores con pagos a largo plazo ligados a la inflación y los que buscan garantizar rentabilidades reales en el tiempo. Estas características cuadran con los fondos de pensiones y aseguradoras, más tradicionales que el resto a la hora de apostar el dinero. El propio instituto emisor reconoce que los inversores interesados en este tipo de activos “en su mayoría son distintos” de los que ya tiene el Tesoro.

El Pais - 13/05/2014
 
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